Juramento del no pirata
Yo …………………….., juro solemnemente que no soy un pirata.
Juro que nunca he descargado una canción de Internet, porque no estoy dispuesto a robarle a los músicos y destruir el arte de la historia.
Juro que nunca he copiado un CD de música, sólo los compro en las disquerías. Juro que, en su momento, tampoco copié jamás un casette de música para escuchar. Juro que no era un pirata, incluso antes que los llamen como tal.
Juro que nunca he descargado una película de Internet. Tampoco una serie. Tampoco nada. Nunca he descargado nada que las justas reglas del mercado me indiquen que debo comprar. No quiero ver a los actores mendigando en la plaza en los próximos años.
Nunca, tampoco, he copiado una película de mis amigos. Rechazo vehementemente cualquier ofrecimiento de compartir un material conmigo que no se puede compartir. Yo, ciudadano ejemplar, voy y compro la película. O la alquilo. Porque no soy un pirata.
Nunca he fotocopiado un libro. Jamás. Siquiera he fotocopia una maldita hoja de un libro, un apunte de la universidad o cualquier material que este protegido por los coherentes y modernos derechos de autor. Todo lo que he leído, ha sido producto de haber comprado y pagado por el trabajo que otro realiza.
En mi vida he grabado una emisión de la televisión, porque no tengo derechos sobre ella. Y menos la he compartido con mis familiares o amigos.
Juro que nunca he observado en You Tube, cualquier material que posea derechos de autor. No soy cómplice de aquellos que están destruyendo el arte de este mundo.
También juro que nunca he copiado o descargado un software. Todas las aplicaciones en mis computadoras están enmarcadas en el ámbito de la legalidad dónde mi ética me ubica. Por ende, he comprado cada aplicación que utilizo ha quién corresponda.
Yo señores, a diferencia de ustedes, no soy un pirata. Lo juro.
Este es mi juramento, en nombre de la industria, los monopolios y el mercado moral y la ética. Juro que no soy un pirata.





El otro día, escuché una reflexión interesante:
No es que la mayoría de la gente se comporta de determinada manera porque la ley se lo exige, sino que la ley positiva refleja (en general mal y tarde) lo que la mayoría de la gente hace, y tiene asumido como “buena conducta”. Cuánto demore este proceso depende de muchos factores, pero casi nunca es reversible.
Como dato, los últimos 5 libros que regalé ya los había leído antes vía P2P. Como me gustaron, fui y los compré para mis amigos. No lo habría hecho si no hubiera accedido previamente a su contenido. Afortunadamente puedo darme el “lujo” de gastar parte de mi salario en cultura. No gasto menos: gasto mejor.
Escribe alguien que no robaría una cartera, ni un celular, ni un libro de una librería, ni un DVD de un videoclub. Y que, sin embargo, descarga y consume cultura de un modo que las leyes todavía no han legitimado.
Yo lo juro, nunca lo hice ni lo volveria hacer
pues, mis amigos, yo si he descargado, y visto, eh copiado de casi todo pero eso si, sin animo de lucro, se le llama pirateria caundo sacas provecho economico de ello
Mi amigo, este post va de broma.
esto es tuyo o se lo has sacado a un político? jeje las mentiras son igualitas, igualitas a las que nos tienen acostumbrados los muy canallas
Es todo mío, aunque no puedo negar las influencias.
Están los piratas de vuelta ? . Oi que hay algunos restantes en algunos paises de Asia