Música para sus oídos
Aunque los que me siguen en Twitter o Facebook sabrán que suelo compartir la música que escucho, hace rato que no dejo un compiladito para el blog y hoy viernes, cerrando una semana de viaje, mucho trabajo y muchas complicaciones (aterrizajes de emergencia, pérdida de conexiones y otros problemas varios), es lo mejor que puedo ofrecerles para que terminen bien su semana. Como cada vez que asisto a una conferencia, tengo algunos post pensados sobre presentaciones pero quedará para la próxima semana.
Hoy les traigo canciones de películas animadas, ya que justo ayer recordaba la gran banda sonora que me pareció Toy Story 3, así que las complemento con un par de Shrek y se las dejo para que las disfruten. Acá van…
You’ve got a friend in me/Hay un amigo en mi (Gipsy Kings) para Toy Story 3
We Belong Together (Randy Newman) para Toy Story 3
All Star (Smash Mouth) para Shrek
I’m a Believer (Smash Mouth) para Shrek
I’m on my way (The proclaimers) para Shrek
Superpoblación mundial y nuestros paradigmas
Voy a intentar que este post no sea polémico, pero ya que estoy escribiendo sobre tecnologías y seguridad en otros lados, quiero aprovechar este espacio también para comentar algunas otras cosas que son interesantes en la vida y no están relacionadas a la tecnología (geeks, abstenerse).
Resulta que leo en el Blog de Wolfram Alpha que hace unos días fue el Día de la Superpoblación Mundial, un día dedicado a concientizar respecto a las problemáticas que puede acarrear que seamos cada vez más personas en este mundo. O sea, somos más, pero no tenemos recursos para que esos más que seamos tengamos vidas dignas, sino todo lo contrario, a medida que hay más gente esto acarrea más problemas en el mundo, de todo tipo. Si quieren leer más sobre esta problemática sigan ambos enlaces del párrafo que hay mucho material.
Pero me preguntaba: ¿por qué esta es una problemática que no nos interesa? Digo, se escucha muy seguido del calentamiento global, que esto, que lo otro, pero de este problema se habla poco y nada. Creo que la respuesta pasa porque la solución a este problema atenta contra la supuesta “naturaleza reproductiva del hombre“: necesitamos procrear menos. Y acá es donde pienso que se vuelven muy fuertes los paradigmas, ¿no? Es decir, creo que todos nosotros crecimos y fuimos educados de forma tal de comprender a la reproducción de la especie casi como una obligación para nuestras vidas.
Pero, ¿qué pasa si yo te pido que no tengas hijos para hacer un mundo mejor? Estimo que la mayoría de ustedes me mandarían a ya saben donde. Resulta que de lo que sí estoy seguro respecto a nuestra naturaleza es que somos egoístas: yo quiero procrear, tener un hijo, “continuar mi sangre” (no saben qué poco afecto le tengo a esta frase); y si eso trae problemas para el mundo, lo lamento, ¿quién es el mundo al lado mío? Sí, cualquier similitud con el egocentrismo es pura coincidencia.
Se que puede sonar anti natural, pero a lo que voy es que si tenemos un problema, hay que resolverlo. Y si no queremos que el mundo explote, en algún momento habrá que cambiar nuestros paradigmas y estar dispuestos a pensar algunos cambios en nuestras vidas, como por ejemplo no sentir esa obligación de tener hijoS (sí, con la S mayúscula).
Algunos me diran que ser padre es magnífico, una experiencia única, y bla bla bla. Lo sé, no lo discuto. Quizás la solución sea pensar en un único hijo y no en esas familias numerosas. Pero quizás no. Al fin y al cabo, ¿cuántas experiencias únicas nos perdemos en nuestras vidas? Sacando la pelo… de “continuar la sangre”, empezar a adoptar hijos tampoco es una mala alternativa para aquellos que quieren vivir la experiencia de educar y ser padre de alguien (no biológico, lo se). Entiendo que para que esto funcione en países como el nuestro habría que hacer muchos cambios en los sistemas para que adoptar sea víable para todo el mundo, lo sé. A lo que voy es que problemas como la superpoblación mundial no tendrán solución si en algún momento no estamos preparados para cambiar nuestros paradigmas, y poner problemas comunes por encima de deseos individuales.
Este es el típico post que termina invitandolos a opinar: ¿qué piensan?
Video: Nature By Numbers
Mientras se postea esto estaré arriba de un avión así que hoy les dejo algo cortito, un hermoso video que habla sobre los números, la geometría y la naturaleza. Hasta casi emotivo para aquellos que amamos las matemáticas, y para los que no, pueden ver cuánta belleza puede haber atrás de un número.
Visto en Wild About Math
Trabajando…
Como siempre, arranco la semana con compiladito de post, esta vez algunos que escribí las últimas dos semanas en el Blog de Laboratorio de ESET Latinoamérica, sobre seguridad informática:
- JS/TrojanDownloader.Pegel: un script poderoso
- Fasebook.com: un ataque de typosquatting para los despistados
- Adios al soporte para Windows XP SP2, un motivo más para actualizar
- Larissa Riquelme desnuda las técnicas de BlackHat SEO
- La mitad de los usuarios reciben malware por correo electrónico
- Administración centralizada en la red corporativa (parte I)
Google también se equivoca
Actualización 16:41hs.: Google ya explicó el caso en este post, “No, no nos equivocamos“
Hoy en Argentina es feriado, ya que se cumplen 194 años del día en que el Congreso de Tucumán decidió romper la dependencia con los españoles, un 9 de julio de 1816. Es decir, el Día de la Independencia Argentina. Pero Google hoy se confundió con el bicentenario de la revolución de mayo (de 1810) y en su sitio para Argentina puso este logo:
La simplicidad de Steve Jobs para dar presentaciones
En este post (¡gracias nacho!) me encuentro con un interesante punto de vista sobre la simplicidad utilizada por Steve Jobs en la presentación del iPad y estos cuatro componentes fundamentales de la misma:
- Color: las diapositivas estaban con un color interesante que tomaba preponderancia por la cantidad de espacio libre.
- Espacio: Por ejemplo, cuando Steve Jobs presenta un valor clave, generalmente ese número es lo único que hay en la diapositiva. Es la mejor forma de que el público lo escuche a él y no se distraiga con el contexto.
- Imágenes: en lugar de llenar la pantalla con texto, una linda imagen puede llevar el mismo mensaje.
- Efectos especiales: generalmente son utilizadas al principio de la diapositiva para llamar la atención, y luego se va.
Lo interesante de todo esto es lo que mencionan medio por arriba al principio: cuando uno tiene que dar una charla parece que se arma las diapositivas para uno mismo, PERO SON PARA EL PÚBLICO. Las diapositivas tienen que ser utilizadas para transmitir conceptos generales, lo más importante. Si las vas a usar como ayuda memoria, hay mejores métodos de recordar qué decir sin estorbar al público ni el nivel de la charla.
Estimo que a la gran mayoría de la gente que va a hacer una presentación siquiera se pregunta si tiene sentido acompañarla, o no, de diapositivas. No son un elemento indispensable para dar una buena charla, compartir algún conocimiento o transmitir una buena idea.
Siempre me pasa lo mismo, cuando me toca ir a eventos y ver charlas termino escribiendo post sobre cosas que uno no debe hacer en estas circunstancias. Resumamos, si van a usar diapositivas, que sean sencillas, simples. Así lo dice Steve Jobs, y si lo dice él…
NO quiero que mi jefe sea Maradona
Se que hay lectores que pueden odiar los deportes, y no es mi intención que este sea un blog sobre esa temática, pero sí creo que muchas veces lo que ocurre en ese mundo puede tener cosas piolas para aprender que al fin y al cabo hablan de cómo somos como sociedad, como personas o como profesionales. Estoy haciendo mucha fuerza para no hablar sobre fútbol, sobre lo patéticos que somos a veces como sociedad los argentinos, pero quiero que sepan que estoy borrando muchas cosas para ir al tema de lleno: ¿qué tiene que tener un líder? (alguno se acordará que ya resumí eso en palabras de un grande)
Sobre este tema hoy me encuentro con un post titulado Quiero que mi jefe sea Maradona que voy a asumir que está escrito por una persona que sabe de fútbol, que no se deja llevar por pasiones sin sentido de los argentinos (y por la influencia periodística que hay sobre esta pasión). Insisto, no conozco a quién escribió el post pero voy a asumir el mejor de los casos. Resulta que esta persona dice que quiere un jefe como Diego. ¿Por qué? Porque transmite valores (supuestamente, desconozco a cuáles se refiere), porque motiva al equipo, les da confianza, les da a todos un rol protagónico (?), y se concentra en el resultado final.
Un párrafo aparte para decir que entiendo básicamente todos estos argumentos como erróneos: no creo que Diego tenga muchos valores para transmitir al equipo, no creo que el equipo haya estado motivado (voy sobre esto más abajo), ni creo que otorgue confianza a los jugadores (varios llegaron al mundial como titulares y terminaron en el banco con cara de traste), ni les da a todos un rol protagónico (expresiones como “Messi y diez más” hablan de un único rol protagónico, ¿no?).
En fin, pero vamos a lo que quería contarles hoy, por qué no quiero un jefe como Maradona. Acá vamos:
- Porque la motivación es una condición, no EL camino: ¿en serio les gustaría tener un jefe que entienda que un abrazo, un piropo desmedido o una arenga sea su PRINCIPAL argumento para lograr los objetivos? Entiendo a la motivación como una condición para lograr un objetivo, pero el trabajo de un líder tiene que ir muchísimo más allá de la motivación a su gente, se trata de planificar, de estimar, de tener una estrategia.
- Porque la motivación se ve, no se escucha: la distancia entre Diego diciendo que su equipo estaba motivado, a ver realmente en la cancha tal situación es enorme para cualquiera que entienda un poquito de fútbol. Jugadores saliendo enojados de la cancha, otros enojados con los gestos desde el banco, entre otras; son algunas situaciones que marcan que el que más motivado estaba era Diego, pero el plantel nunca demostró mucha motivación adentro de la cancha. A veces es bueno vender menos humo y dejar que muchas cosas se vean en lugar de venderlas en formato de palabras.
- Porque un jefe debe medir sus palabras: en el ciclo Maradona dijo muchas cosas sin medir las consecuencias de quedar pegado a tantas idas y vueltas: “Carizzo es mi arquero” (no fue ni convocado), “Papa es mi 3” (no fue convocado), “Heinze no es lateral, es central” (terminó jugando de lateral) o “Jonás y 8 más” (terminó siendo suplente). Cuando uno es líder de un grupo de personas, debe medir sus palabras porque decir tantas pavadas que suenan bien en el momento pero que no se pueden sostener en el tiempo tienen una clara consecuencia: perder credibilidad. Obvio que uno puede cambiar de opinión, equivocarse, pero medir las palabras es otra virtud que me gustaría de un jefe.
- Porque un jefe escucha y consulta: ante un conflicto con quién elegía a los jugadores Maradona destacó que era él quién tenía la palabra final, lo cual es razonable para un jefe. Y después agregó: “Es más, ni sugerirme pueden“. Ah, listo. ¿Tengo que explicar algo más de este punto? Un líder al que no se le puede sugerir, no es un líder. Eso.
- Porque un jefe se prepara en lo que hace: alguno me podrá decir que fue un gran jugador de fútbol, pero a uno le gustaría que un jefe tenga algún tipo de preparación acorde a lo que se espera de su puesto. Digo, en el mundo hay un estándar que los directores técnicos tienen que hacer un curso. Todos lo tienen menos uno. ¿Ese es quien vos querrías de jefe?
- Porque un jefe respeta a su equipo y entiende que no es el protagonista: negar que Maradona ama las cámaras es un absurdo. Y la verdad es que preferiría un DT que cuando termine el partido se vaya al vestuario y me felicite adentro. Que entienda que hay momentos que debe acompañar, y dejar a otros ser protagonistas. O peor aún, respetar a su equipo y al entorno. Papelones como el insulto a periodistas no son dignos del jefe que me gustaría tener. Peor aún el desprestigio a su propio equipo, riéndose en conferencia de prensa ante un supuesto cambio que él le discutió a sus ayudantes y usando una expresión poco sana tipo “les gané“. ¿A quién les ganaste? ¿Con quién estabas compitiendo?
Claramente, este tipo al cual le tengo muchísimo cariño, y lo considero el mejor jugador de fútbol de la historia, no lo quiero como jefe. En un equipo de ventas Diego sería lo más parecido a Michael Scott en la serie The Office: un tipo que fue un gran vendedor pero que cree que logrará que su equipo venda con un poco de motivación barata y argumentos débiles.
Como habrán notado, al fin y al cabo no estoy hablando de fútbol, sino sobre liderazgo, sobre cómo creo que debe ser un jefe o como me gustaría serlo a mí, en todo caso. ¿Qué dicen?
Trabajando…
Arrancamos la semana con el compiladito de post escritos para otro blog, en esta oportunidad temas varios sobre tecnologías para Bitelia. Como siempre, les marco con una [R] los que más me gustaron pero pueden dejarse llevar por sus propios instintos.
- [R] Prezi, el fin de las diapositivas [Herramientas presentaciones #1] (21 de junio)
- Las 5 mejores aplicaciones de Twitter para Windows Mobile (23 de junio)
- Los grupos de Facebook más comprometidos (24 de junio)
- 4 aplicaciones gratis de reconocimiento de voz para Android (25 de junio)
- [R] Los números de Microsoft (28 de junio)
- [R] 5 servidores DNS públicos y gratuitos (29 de junio)
- Ver las letras de las canciones en YouTube (2 de julio)
- Siete formas de ser creativo con tu viejo iPhone (4 de julio)
Interesante lo que nos permite la tecnología en estos días, como este experimento que encontré acá. Resulta que algún quemado pasó largas horas copiando y pegando letras de canciones de Los Beatles, Los Rolling Stones y The Doors, y luego utilizó una aplicación para analizar cuáles eran las palabras que más aparecían y ponerlas en gráficos de nubes. El resultado es muy curioso: parece que las tres bandas hablan de lo mismo. Vean con sus propios ojos (clic para agrandar):
Lo que me resultó curioso es un poco lo que motivó en su momento escribir este blog, es decir, el impacto de las tecnologías. Digo, hace 30 años se escuchaban estas bandas y punto. Y a todos claramente le parecían tres bandas muy distintas. Y hoy, un loco con una tecnología al alcance de cualquier hace unos de estos gráficos y nos deja pensando, ¿no?
Sí, ya se, que tengan una densidad de palabras similares no significa que sean lo mismo. Lo sé, se que hay cuatro ingleses que no son lo mismo a nadie.
Pero al menos curioso resulta curioso, ¿no?
La semana pasada tuve el placer de dar una charla en ExpoTIC, un evento organizado por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para alumnos de escuelas secundarias, con el objetivo de mostrarles el mercado tecnológico actual, ahora que están en etapa de decidir qué carrera estudiar. En mi charla intenté mostrarles más allá del mundo tecnológico, cómo era el campo de la seguridad informática, y particularmente la experiencia adentro de un laboratorio antivirus. En fin, la charla pasó, salió muy bien, pero llegó la parte de las preguntas; y un alumno me preguntó de qué me recibí, a lo que le contesté que aún de nada, que tenía una carrera avanzada pero congelada y sin terminar. Entonces me pregunto si eso significaba que yo no recomendaba estudiar. Y acá es donde viene el malentendido que procedí a explicar, y que ya en su momento me dieron ganas de compartir acá en el blog. Porque más allá de la pregunta de este alumno que fue totalmente lógica, suelo encontrarme con esta duda cuando me toca charlar (familia, amigos) respecto a mi decisión de (por el momento) no avanzar o terminar la carrera.
Si quieren tener un poco más de base, ya escribí hace un tiempo sobre el dilema si estudiar o no estudiar. Entonces, procedo a explicar: hoy a mí no me dan ganas de terminar, porque siento que con el tiempo escaso que tenemos hay cosas más productivas que hacer para mi vida y para mi carrear profesional que avanzar en búsqueda de un título (un poco de chapa, un papel en la pared; a mi criterio hoy). No digo que el título no valga, digo que no tiene valor para mí, hoy. Ahora, que el título no tenga valor no significa, bajo ningún punto de vista, que la universidad no tenga valor. La universidad es grandiosa. La volvería a empezar, la volvería a hacer. En los casi cinco años que estuve adentro de la universidad aprendí muchísimas cosas, conocí gente muy valiosa y, fundamentalmente, me formó la cabeza.
En mi caso yo estudie una Ingeniería y hoy, mi forma de pensar, de trabajar; tiene varios parámetros de esa mentalidad de Ingeniero. No soy un Ingeniero, no hay un papel que lo certifique; pero lo que aprendí en la universidad formandome como tal es algo que tampoco necesito un papel para ponerlo en práctica. El pensamiento sistémico, el enfoque hacia la solución de problemas, el entender que para un resultado atrás hay una serie de procesos, el disfrutar de diseñar y pensar esos procesos; son algunas de las marcas que dejó la universidad en mí. Y seguro habrá más que no reconozco.
Ir a la universidad tiene sentido, y es un paso que realmente recomiendo si están en el lugar donde se encontraban los chicos con los que hablé la semana pasada: por elegir su carrera. Les agrego que si van a estudiar informática están entrando a un mundo del futuro, a un mundo competitivo, en crecimiento; y que trabajar con tecnologías es pensar en dar soluciones con dichas tecnologías, algo muy atractivo. Si quieren adentrarse en la seguridad informática, les agrego que además es un mundo divertido, de muchas aventuras y a la vez muy amplio en su relación técnico/humana.
Resumiendo, la opinión de cuánto vale o no un título queda a criterio de cada uno; pero sí creo que la universidad es una etapa muy valiosa, y que ir a la universidad ayuda a aprender y formarse como un profesional y puede tener un valor incalculable como lo fue para mí.
Este post no puede terminar de otra forma, ¿y ustedes qué opinan?
Trabajando…
Como les comentaba la otra vez, arranco la semana con compiladito de post sobre seguridad que escribí para el Blog de Laboratorio de ESET Latinoamérica, para que lean los que más le interesen. Mañana ya les dejo algunos post que estoy preparando. Acá van:
- Facebook estrena página sobre la privacidad
- Troyano para Linux activo por más de 6 meses
- Cibercrimen en Latinoamérica
- La importancia de Avalanche y otras estadísticas sobre Phishing
- Prohibirían ICQ para frenar el cibercrimen
- Apple actualiza su protección antimalware en Snow Leopard
- Sitio de Lenovo propagando malware
- AMTSO y la creación de malware
Esta va a ser la semana de los artículos, pero justo me publicaron tres cosas que ya había escrito hace rato largo. Esta vez les dejo una columna que se llama “Los niños e Internet: ¿Vigilar y prohibir o controlar y educar?” donde volqué algunas ideas (y como siempre mi opinión) sobre cómo debe tratarse la seguridad de los menores en Internet. El artículo fue publicado en el portal redusers.com y acá van las primeras lineas:
Escribo estas lineas sobre seguridad a riesgo de que se conviertan en una columna familiar. Hay un par de ideas fundamentales sobre las que estaremos de acuerdo: en Internet hay una serie de amenazas que pueden afectar al usuario, su información, sus equipos y su privacidad. La otra idea es que para los menores de edad algunos de estos riesgos son aún más graves y que los padres deberían (algunos ya lo están) preocuparse por ello.
Y ustedes, ¿qué opinan sobre este tema?
Artículo: La seguridad NO es un Sistema Operativo
Otro artículo que escribí para el boletín de seguridad de Segu-Info que fue publicado este fin de semana. Se llama “La seguridad NO es un Sistema Operativo” y para leerlo pueden acceder al boletín, y verlo ahí directamente.
La idea del artículo es dejar una opinión sobre algunos puntos de vista que suelen darse ante ciertos incidentes (que disparan la escritura de la noticia) y que no comparto en lo más mínimo. Les dejo las primeras lineas para que se tienten: :p
En los últimos días los medios tecnológicos y especialmente aquellos dedicados a la seguridad de la información han puesto en primera plana, una vez más, una antigua discusión: ¿cuál es el sistema operativo más seguro? Entre tantas opiniones diversas aparecen viejas antinomias, profundos fanatismos y fundamentalmente mucho ruido que al fin y al cabo no tiene como objetivo final más seguridad. Entre tantas lecturas se me ocurrió una pregunta que parece menos interesante, pero que quizás sea de utilidad: ¿cuál es el sentido de esta discusión?
El poder del mundo occidental, en dos canciones
Just move forward like Buffalo Soldiers
El otro día mi teacher de inglés nos trajo una canción para trabajar en la clase y pasé de sensaciones muy emotivas a un poco de indignación. Simplemente me pareció que en unas pocas canciones se veía resumida toda nuestra cultura occidental, por momentos un poco patética.
El tema en cuestión es Wavin’ Flag, de un artista Somalí-Canadiense llamado artist K’naan, y fue elegido por Coca-Cola como el tema del mundial y en los últimos días seguro que lo escucharon hasta el cansancio. Esta es la versión que estamos escuchando todos:
Si escucharon como yo, seguro oyeron un tema alegre, bien festivo, que tiene frases como “dame fuego“, “ver los campeones” o “cantando por siempre joven“. Es decir, un tema bien pum para arriba.
Ahora, este es el tema en el que está basada la canción del mundial:
¿Escucharon lo mismo que yo? Un tema extremadamente emotivo, que habla de la libertad, pero de la falta de esta. Un tema escrito desde la injusticia que viven muchos negros en los países como el oriundo del cantante. Un tema que dice cosas como que “ellos nos dicen que el amor es la respuesta, pero mira cómo nos tratan, nos hacen creyentes“, o “nosotros peleamos sus guerras y luego nos desprecian” y hasta con una connotación de algo de venganza en algunas lineas.
Lo que pasó el otro día es que yo hice el camino inverso: primero escuché la versión original, y juro que me emocioné, una excelente creación musical, tanto desde su composición, su melodía, la letra y la interpretación. Una cosa hermosa. Y luego la porquería que hizo Coca-Cola, al mejor estilo Britney Spears, un tema pegadizo, que no dice nada ni quiere decirlo. Lo loco no es que hagan un tema así, sino lo que representa que el origen de este tema sea otro en las antípodas musicales y en cuanto al mensaje.
Sentí que estaba presenciando lo que hace el mundo occidental cuando se encuentra con otra cultura: la acomoda a su gusto. Todo lo hermoso de un tema fue trasnferido a todo lo bobo del otro, pero el popular es uno sólo.
De una u otra forma, y más allá de lo volado de mi opinión, a mí me gusta más el tema original, ¿y a ustedes?
Escribí este artículo hace unas cuantas semanas para Segu-Info, portal con el cual colaboro y que les recomiendo seguir muy de cerca si quieren aprender sobre seguridad. Primero fue publicado en una revista sobre Derecho Informático, y el fin de semana fue publicado en el boletín de seguridad.
El artículo está disponible en la sección de artículos de terceros de Segu-Info y pueden descargarlo directamente desde aquí. Les dejo unas lineas para que vean de qué se trata, y como siempre están invitados a leerlo:
En los últimos años ha aumentado la presencia en los eventos sobre seguridad informática de paneles y exposiciones sobre legislación. Abogados especializados en el tema suelen dar sus aportes o bien a través de debates sobre las leyes existentes o que deberían haber; o bien a través de la difusión de aquellas leyes ya existentes, según el país donde sea el evento. Particularmente en Argentina y la región, es marcadamente creciente el interés en la temática y también la aparición de nuevas leyes en la materia.
No obstante, cuando se discuten las leyes, ¿se está discutiendo la justicia? Sin llevar la discusión a términos filosóficos, sí creemos que desde un punto de vista tecnológico hay algunos aspectos a considerar, además de la legislación, para que exista justicia en los delitos informáticos. Y para expresar esa idea, primero será contada una historia.






